jueves, junio 23

Cuestión de tiempo

Desde hace mucho
El tiempo quedó enfrascado 
En una búrbuja interpuesta por mis supuestos.
La realidad transmuta a cada instante;
Y la comprensión de hace algunos años
Me ha de parecer siempre corta
Ante los nuevos horizontes planteados,
Ante un nuevo escenario trazado.
Pero, aun así,
El tiempo siguió (y sigue) sumergido, 
Perdido en aquel círculo corrompido, el cual 
Quisiese romper en una maroma atística gratifcante.
El dolor de cabeza constante,
Junto al seguimiento de los pasos,
Siempre repetidos, siempre iguales, por ese algo inalcanzable,
Cansa al viajero, al soñador, al amante.
Por ello, eso que quedo rezagado,
Quizá en un escrito, entre tantos de esta vida,
De seguro hablaba sobre ese algo;
Ese algo que no cala en la realidad presupueta por estas letras,
Ni en la concepción de ser que he forjado.
Los días huyen, junto a las cosas que mas quieres;
Y el tiempo,
Aún enfranscado en ese algo,
Ha de encontrar (espero) ese peso relevante
En la concepción de mi trayecto, siempre continuo, siempre caminante.
Y, a pesar de todo este palimpsesto de frases sobre el algo,
Este (el tiempo) se me presenta efímero, rápido, 
Siempre acuoso a mi vista, a mi comprensión.
Si, desde hace mucho, aquello llamado tiempo
A quien, según venceriamos,
(En la segunda parte de este Tren de los Momentos)
Se perdió en alguna laguna de la mente,
En algún escape siempre sin sentido,
Dejando, claro está, un sin sabor en la boca
Y una crónica que cada vez pierde su esencia transformadora.
Tiempo;
Aún no he logrado recuperarme ante tus más sucias tretas,
Y creo, que ya es hora de develar ese algo 
Que aun te enfrasca, que aún nos detiene...

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