sábado, junio 25

Naciente

Versos nacientes
Surgen desde el fondo de mí ser
Como ráfagas incontrolables
De una locura palpitante.
Todas las rimas
Todos los versos
Todas las letras,
Son todas para ti.
Oh maga mía.
Te siento en todo lado
Te extraño a cada momento,
¿Qué me hiciste? Que me has hecho:
Oh me has hechizado con tus besos.
Oh maga mía
Suena el teléfono:
No serás tú: no te olvides de mí.
Oh maga mía en la distancia infinita
No me olvides, porque yo nunca lo haré.
Oh maga, nacemos tan sólo eso.

jueves, junio 23

Cuestión de tiempo

Desde hace mucho
El tiempo quedó enfrascado 
En una búrbuja interpuesta por mis supuestos.
La realidad transmuta a cada instante;
Y la comprensión de hace algunos años
Me ha de parecer siempre corta
Ante los nuevos horizontes planteados,
Ante un nuevo escenario trazado.
Pero, aun así,
El tiempo siguió (y sigue) sumergido, 
Perdido en aquel círculo corrompido, el cual 
Quisiese romper en una maroma atística gratifcante.
El dolor de cabeza constante,
Junto al seguimiento de los pasos,
Siempre repetidos, siempre iguales, por ese algo inalcanzable,
Cansa al viajero, al soñador, al amante.
Por ello, eso que quedo rezagado,
Quizá en un escrito, entre tantos de esta vida,
De seguro hablaba sobre ese algo;
Ese algo que no cala en la realidad presupueta por estas letras,
Ni en la concepción de ser que he forjado.
Los días huyen, junto a las cosas que mas quieres;
Y el tiempo,
Aún enfranscado en ese algo,
Ha de encontrar (espero) ese peso relevante
En la concepción de mi trayecto, siempre continuo, siempre caminante.
Y, a pesar de todo este palimpsesto de frases sobre el algo,
Este (el tiempo) se me presenta efímero, rápido, 
Siempre acuoso a mi vista, a mi comprensión.
Si, desde hace mucho, aquello llamado tiempo
A quien, según venceriamos,
(En la segunda parte de este Tren de los Momentos)
Se perdió en alguna laguna de la mente,
En algún escape siempre sin sentido,
Dejando, claro está, un sin sabor en la boca
Y una crónica que cada vez pierde su esencia transformadora.
Tiempo;
Aún no he logrado recuperarme ante tus más sucias tretas,
Y creo, que ya es hora de develar ese algo 
Que aun te enfrasca, que aún nos detiene...

sábado, junio 11

Asterisco

El silencio que dejo tu sombra
Me mantuvo en pie durante aquellas horas
En donde esperaba aquello que nunca merecí.
Ahora los días no son más que apartes
De una historia que no termina en un final;
Porque tu recuerdo no encuentra final
En este laberinto llamado mente.
Lo que si te puedo escribir
Y susurrar posiblemente por medio
De estas letras que quieren ser arte,
Es que las cosas importantes (como las banales)
Encuentran término al escuchar aquella melodía,
Si, esa con la que entendemos
Que todo lo que empieza mal termina peor.
Lo increíble es que aun me cuestiono
Sobre la belleza de tu sonrisa,
Sobre lo intrigante de tus ojos.
Lucho solitariamente por esta cosa llamada amor:
Y en alguna calle, en cualquier esquina
Entenderé que me sigues esperando
Con esa sencilla caricia que me hace escribirte.
Es que ese silencio que deja tu sombra
Sigue rondando por mi escritura errónea
Y aquello duele hasta el fondo del sencillo hecho
Que aun creo en ti.

martes, junio 7

Carta V

Hay cartas que nunca se escriben Gisell,
Que se pierden en el olvido,
En el laberinto de la moral oscura:
Aquella que debo crear
Para poder pensar más allá.
Mira que las cosas rutinarias
Después de quitarlas un tiempo,
Al volver,
Las ves diferentes, las ves raras.
Ahora tengo miedo de algo
Que algún día quisiera confesarte
Mientras te pido excusas a ti
Y a los ocho cielos restantes.
Si corazón, algún día:
Porque hoy me he dado cuenta amargamente
Que te debo una promesa
Y que parece que no la estoy cumpliendo.
Ya ha pasado un buen tiempo, entonces,
Esta quinta carta, la más sincera
No hace más que recordarme dos cosas:
La primera es que cuando no hay nada estas vos
Mi sueño, mi esperanza.
Y la segunda
Es que debo comenzar a luchar por estar mejor,
Y no solo con ti, sino también conmigo mismo.
Recuerdo entonces que las letras son el puente y que yo
Voy a saltar el abismo.