jueves, abril 30

Kokoro-chan

Fuiste un escape ante aquel castillo de naipes
Que edifique a base de letras
Sin conocer aún las consecuencias que conllevan éstas. 
Rápidamente te convertiste el camino a seguir
Cuando la esperanza dejo de creer;
Iluminaste con tu luz aquel túnel oscuro en que se envolvía mi presente
Y si, alguna vez pensé, que aquella luz me acompañaría por el resto de mis días. 
No supe valorar ni tus abrazos ni tus besos;
No supe entender el significado de aquellos celos.
Intenté descifrar tu sonrisa encriptada,
Con falsas pistas, con falsas caídas.
No supe vivir y valorar estar contigo
Ni aún creo hacerlo 
Por aquel sencillo hecho
De no entregarte todo aquello.
Tu coreografía quizás nunca encontró armonía,
Pero nunca agradecí por aquel valeroso intento.
De seguro ya no siga navegando en tu memoria,
Porque el olvido toca mucho más pronto las puertas
Cuando realmente nos cansamos de las batallas sin final aparente.
Al final de cuentas,
Si conllevaba aquel peso llamado pasado;
Quizás nunca lo lance al vacío
Como muchas veces afirme de antemano.
Todo ha de quedar resumido en tus zapatos,
Que aún siguen guardados en aquel mediero,
Ya perdido en el recuerdo.
Por ello,
Tras los largos días que conllevo tu improvista partida,
Ya no dibujo en mi memoria tus elegantes pasos;
Ya no quiero el compás que representaba tu alegría.
Mi bailarina de Ballet,
O la que algún día fue,
Se ha de perder en las muchas letras
Que ha de resignificar mi pasado;
Pero, no sin antes,
De nuevo excusarme ante su sonrisa
Por no abarcar sus sencillas expectativas.  
De ella queda el recuerdo
Estampado en aquel lugar, en aquel beso, en aquel silencio. 




miércoles, abril 29

Allí estas tu

Como la brisa que roza nuestros rostros
En una estación de buses
Bajo un silencio arduo y caluroso de verano. 
Así estás vos ahora, acá 
En este silencio de un centro infinito; 
Siempre en espera de algo,
Ese algo que no se espera, que se forja. 
Allí estas tu
En el lugar que no podré definir. 
Porque eres cielo: el sereno. 
Por ello estás en esas solitarias noches 
En donde lo único que anhelo es observar tus ojos cafeces
Bajo el atardecer de un febrero. 
Estás allí, 
Como uno de los sueños que aún me mantiene en pie, 
Que aún me mantiene luchando. 
Me preguntas, contra quién; 
Y no lo sé, 
Supongo que contra la vida
O contra mis errores más orgullosos. 
Pero así es,
Me mantienes en pie 
En espera del ataque para el contra-ataque,
Porque mi tiempo es ahora
Porque mi tiempo aún es mío
Y trato de aprovecharlo al máximo
Para decir, cuando no lo posea
Que lo empleé bien,
Y que con eso pude ver tu sonrisa perfecta.
Te mantienes en la vigilia y el insomnio de mis pensamientos,
Y te escabullís por el laberinto de mis recuerdos;
Entrar por el medio, de estas, las letras
Y yo no tengo reversa ni fuerzas 
Para evitar pensar en tu mirada inquieta. 
Sigo mirando las estrellas (del suelo)
Con un solo fin: perderme en ellas
Para hallar la respuesta
Del porque tantas letras. 
Al fin y al cabo, lo de los dos, 
No tiene respuesta
Porque sencillamente es una leyenda. 
(Mi dulce niña de las rimas inciertas, serenas).

sábado, abril 18

Se rozaron

A Imouto:


Se rozaron
Nuestras dos almas desnudas,
Tenues cálidas
Tras el palpitar
Y el deseo intenso
De un beso conjurado
Bajo los árboles de cerezo.
Amparo de mayo;
Gracias por esta locura impresa
Al viajar junto a mí tan lejos en esta
Ciudad tan negra,
Para vencer el miedo
Sumergirse en mares de pensamiento,
Alabar ese único beso.
Ese nombre tuyo no será olvidado
Ya que eres luz de bombillas sin foco
Pues seas tú el todo que pedí
Por mi curación tardía,
Gracias. 
                                                            Erina Ogura

lunes, abril 6

Mientras

Ando pensando en vos,
Mientras escribo por qué se deserta en la educación.
Entonces tu mirada se me escapa en aquella distancia que nos separa,
Mientras reflexiono la miseria de tantas letras.
Y qué quieres que te diga,
Esta realidad nos come la piel viva
Esa que suda, se empapa y se roza,
Mientras los niños y niñas esperan comprarse un Cadillac,
Yo aún espero la furia contenida en las rimas escritas a tu nombre.
¿Porque irse?
Es aquello que intento responder bajo otra vez esa mirada
De un vestido color rojo y una hilera de cabellos
Que me recuerdan los hilos dorados que flotaron sobre aires no tan Buenos.