viernes, enero 2

Por versos

En nombre de la decidía,
De entregar el corazón,
De nombrar aquello innombrable,
De plasmar un nuevo sentido a la existencia;
Sin decir porqué, yo quiero entender
Que entiendas lo que yo entiendo:
No sé si te escribo a ti,
O a mis más íntimos miedos y deseos. 
Una cosa es clara, y esto es dañar lo escrito:
El silencio, es el precio de la contradicción
En busca de la libertad.
Y es que te convertiste en receptora
Animosa de mensajes, siempre cortos
Que desnudan el alma en amaneceres
Cada vez más intensos. 
Y a las muchas preguntas que ronda mi vida ahora
Eres respuesta a lo mal dicho,
A lo mal buscado: 
No por ello si caer en la tentación de lo encontrado.
Porque, el vuelo de tu nombre es 
Tan sólo un paso al delirio compartido
Entre la tanta literatura barata que compro (escribo).
Pues me has nombrado,
Y ante eso yo quiero darte versos,
No besos: porque de lo contrario
Me hundiría en aquella bahía linda y generosa.
Con tal que aceptes tal dádiva 
Yo estaré alegre al componerte
Mi querida niña de cabello azul.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario