domingo, octubre 19

Senzantez

Entre avatares y regresos;
Entre el riesgo que significa recorrer el
Camino con el fin de llegar a una meta;
Yo me encuentro en la encrucijada de aquel
Que piensa que lo tiene todo por su decisión
De vivir ante aquel mismo riesgo.
Quizá, mi pensamiento no sea más que
Una bóveda de lugares, fechas, horas y leyes
Perdidas en el balbuceo de dos o tres palabras mal tragadas.
No importa si nos urgimos en la boca de una amante
Cuando ni siquiera corremos al cielo placebo de nuestros deseos:
Me pierdo en la sensatez del que olvida,
En la sensatez del silencio
En la sensatez del sentimiento.
Y aunque no sea más que un burdo escrito 
De palabras sin sentido, sin dirección alguna
O sin aquel camino acompañado de guerras sin sentido, 
Ahogarme en la soledad de un lugar vacío de esperanzas y dioses
Es lo único ufano ante la saciedad, si, extingua de la vida.
Oh vida, si tan sólo supieses que aquel
Que no sufre está destinado a los avatares 
Más crueles del destino;
No te quedarías exhorta ante la ignominia 
Que recorre nuestros pueblos.
Si tan sólo hoy te quedases aquí,
En la sensantez, vuelta sesantez de un escritor
De una hora, de un día, de un mes 
Junto a las palabras enviadas a destinatarios perdidos
Os darías cuenta que aquel leve suspiro,
Que aquella llamarada de sol intempestiva
Por la soledad de un niño recluido en su prosa,
No es más que el poco resquicio rastrero
Que separa lo más sentido y comprendido;
Porque ese momento de sensatez,
Ya dicho y escrito
Vuela nuevamente a lo dicho y por decir...

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