sábado, agosto 31

Mediocridad

Un nómada del silencio
Un redentor sin valor;
Las horas del sol que brilla
La vida que se pierde en huidas.
Un rebelde con causa,
La realidad que lo margina;
El caminar por la periferia,
El borde de la locura estrecha.
Sol sin fuego;
Una promesa sin ego;
Mundo que se torna enfermo
El cansancio que exhuma mi cuerpo.
Caminar entre las sombras,
El escondite entre luz tenue;
Quiero estallar en gritos,
Sin necesidad de volver al rito.
Enfermedad con tendencia a la destrucción
El sorbo amargo de un trago sin sabor.
Fiebre que acapara mis sienes,
Seres que destruyen mis estrecheces.
Me acaban.
Me señalan el abismo del mediocre;
Me cuelgan en un árbol solitario.
Beso mis recuerdos en un acto compasivo,
Pero la compasión no es presente
En el destructor ego del humano.
Soy luz, soy vida, soy arte
Que se esfuma entre la miseria
De los que se venden a sólo imágenes.
Soy ente que deslumbra mares,
Aquel que daría la vida por convertirse en aire;
Con el fin de ser respirado
Por aquellos que intentan escapar
A lo decadente de esta realidad andante.
Otro escriba sin sueños,
Llamado a ser un destructor de silencios;
Otro escrito sin forma
Para dar un final a esta extraña paradoja.  

Somos más

El melodrama en las horas tranquilas
El silencio de la inclemente zozobra.
El dolor del cuerpo trastocado hacía el arte
La opresión de un ente refugiado en maleantes.
La fuerza ideológica que resiste los golpes
El ardor de los ojos frente a los gases;
Un pueblo que se indigna ante los ojos de los opresores,
Una respuesta no tan nueva:
Violencia legítima según los sucios informantes.
Hemos de caminar con la frente en alto
Denunciando aquellos males que aquejan a nuestro pueblo;
Resistimos en el olvido y en el silencio
Para estallar en furia frente al gobierno.
Piedras, botellas y palos son nuestras armas
Frente a metrallas y bolillos
Que portan los perros que defienden los intereses de élites acomodadas.
Somos masa caminante;
Somos colombianos y colombianas en el tránsito de despertarse.
Es una sociedad enferma la que vivimos,
No por ello vamos a rendirnos.
Gritaremos cambio,
Gritaremos revolución
Hasta que nos ahogue nuestro llanto.
La alegría de ser distinto;
La calma en forjar nuestro propio destino.
Somos y seremos más a la hora de luchar;
Seremos más en aquel estallido final.
Una rebelión camina;
Y sus guerreros y guerreras aguardan en la sombra
El llamado a construir ese nuevo y utópico futuro. 

viernes, agosto 30

Cae la lluvia

Cae la lluvia;
Y yo, desolado en busca de un futuro.
Cae la lluvia;
Y tú, desolada en la distancia que se parte
En la falta de lo concreto,
Aquello que revela nuestra existencia.
Cae la lluvia
Mientras aparco en la soledad para no mojarme:
Cualidad de joven que no he perdido.
Cae la lluvia;
Mientras intento dibujar tu sonrisa
En aquel asfalto lleno de agua:
Me trato de esconder de mi certeza
Sólo para reconocer lo verídico,
Lo que ya se ha dicho
Mientras tu pelo se moja
En aquel elixir que significa escapar
A la realidad decadente;
Es por ello la decisión de rebelarse.
Cae la lluvia,
Y heme aquí sin leer,
Ni palpar tu cintura.  


miércoles, agosto 7

Inmutable

Y en ese salto en dirección al abismo,
Es el crudo regreso a la realidad;
Porque a fin de cuentas
Es el momento de enfrentar
Todo aquello estipulado antes de existir,
Lo que estaba antes de mí.
Es una derrota
Ante los años que cargan mi vida
En el trago amargo que significa entender
Que los escapes no han de durar por siempre.
Y, dentro de algunas noches
Volveremos a encarar el acto de sufrir;
Porque lo deseo
Porque no me aferro al conformismo.
Más, no encuentro otros motivos
Ni otras salidas ante un sistema que
Te obliga a vender el alma por la subsistencia.
Fui criado para ser rebelde,
Y en ello me he convertido;
Pero la rebeldía no germina en un mundo tan consumista.
Las horas se gastan
Mientras el ruido de mis actos
No resuena en los tímpanos
De aquellos que realmente me quieren.
La sombra del olvido es muy pronta,
Y el color carmín de mis labios se agudiza.
Ser quien es; cuestión de actos.
Realmente me siento alegre y acorde
En esta figura de ser que he conformado.
El dilema de todo esto es que aquél
No cabe en la realidad que pronto he de afrontar nuevamente,
Entendiendo que esta será la última vez,
De las tantas pregonadas.
No siento angustia o miedo alguno;
Sino aquella sensación de incertidumbre
Sobre si será placentero el camino
Que se abre a estos ojos cansados
Por tanto esfuerzo en vano.
He decidido no consagrarme como alguien excepcional
Ante los ojos de los dioses vengadores;
Pero sin llegar a renegar las únicas
Por las cuales he llegado a conocerme.
No me interesa ser alguien grande
Ni mucho menos congratulado.
Quiero hacer mi trabajo a gusto,
Entendiendo que por él serán mis triunfos.
Pronto ha de nacer otra etapa de creación
Tras las páginas llenas de letras,
Mientras me sigo ahogando
Es esa búsqueda incesante de cambiar
Algo que al parecer es inmutable;
Pero he ahí la magia de las letras:
Cambian las figuras impasibles.
Por ello,
La prioridad a ciertas cosas es lo primordial en la agenda
Mientras las palabras lentamente han de perder su esencia
Para pasar a conformarse en el reflejo de la práctica
Y del silencio en la zozobra.
Porque aquella es la realidad que he conformado y vivido
Para defenderme ante aquel estallido
De aquella realidad que ha de configurarse
Como una figura que no puede ser irremediablemente inmutable.