jueves, julio 11

Nee-chan

La vida pasa ante nuestros ojos
En aquella exención que significa crecer
Y tal necesidad de observar el anochecer:
Sombras que acompañan los pasos en nuestro camino.
La vida transcurre,
Certeza de la cual determinamos con números: horas y fechas.
Transcurre, con la armonía de las corrientes de agua,
Cuando caen colina abajo
Tras la lluvia en esta capital pérdida.
Si me preguntas: ¿Aquella exención es un privilegio?
Responderé que lo es en la medida que respetes y luches por ello;
Allí ha de ser
 privilegio.
Y aun así,
Tras indagar el inicio de nuestros improvisados encuentros,
Ha pasado ya una gran cantidad de tiempo;
Y aunque lo nuestro sólo pueda ser resumido en letras,
Aquellas que necesariamente nos desvelan;
Es menester que comprendas
Que aquello entendido como razón
Se cuela por el entrever de estas:
Nee-chan,
Si los caminos en algún determinado destino
Se cruzan en las vivencias
De su trasegar distintivo,
Es necesario el recordar en una fecha no tan cualquiera,
Esa alegría que justamente ahora recorre nuestras venas,

Para luego convertirse en lógico y certero.                                                                                            
Y que, al cumplir un año más en tu existencia,
Estas frases colmen tu sonrisa

Y esa brisa fría roce y acaricie tus mejillas.
Has de saber en un momento determinado de tu vida
Que la práctica y acción rompen tus cadenas;
Contándote que ese dulce elixir de las letras

Queda plasmado por lo menos en un cuaderno de sesenta.
Y ante todo:
¡Feliz cumpleaños Nee-chan!
Y un abrazo desde una distancia certera
Que intento ocultarte en estas rimas compuestas por un escriba. 



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