domingo, junio 16

Resolución

Intentamos enfrentar a la vida,
Y la vida nos terminó arrasando.
El discurso es forjado
Desde una realidad no tan nuestra;
La praxis de las ideas
No son más que pobreza:
Y si un día logramos romper los esquemas
Que sean por estas: mis letras.
Soy una especie de híbrido
Que disfruta destruir lo común, lo racional,
Aunque me encuentre atado a la lógica;
Ente que me vislumbrara un camino
Que no alcanza a sobrepasar mis límites.
Es por ello que se vuelve necesario
Entablar ciertas características
Que han de conformar otro sujeto para sumergirme en esta realidad enferma
En la cual se convive.
No puedo intentar contener tantos pensamientos con sentimientos,
Que se escapan en los renglones
De un escrito sin orden alguno;

Sería en vano, pues,
El caos no es irracional ante una mirada tan burda de la realidad.
Me interno en mares en los cuales
El fondo no es más que vidrio
Que generan heridas en los pies del caminante;
Y no es cuestión de generar ideales sobre lo que no se es;
Porque independientemente
Haces lo que haces porque ese eres tú.
Comprendo las responsabilidades como sujeto formador que soy;
Pero no por ello seré un cuadrante que se queda en la idea
Dádiva de entender sistemáticamente la realidad;
Es tan variada y múltiple
Que tu intelecto queda rebasado
Por aquellos que han decidido actuar de una forma radical.
Entonces,
La siguiente resolución radica en que
Pase lo que pase
Nuestra mirada se perfilara hacía el frente;
Entender que no hay regreso cuando te declaras amante de las letras,
Y que todos sus códigos morales
Deberían metérselos por el culo
Para luego agachar la cabeza
Ante un pendejo que solo saca pecho
Por tan sólo el supuesto de vivir cómodamente en su miseria.
Porque esta resolución
Radica en escribirle letras a quien las merezca;
Por ello no son pensadas en mí,
Sino en aquella que brindó sonrisas bajo la lluvia estrellada,
Y el telón de la guerra.

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