domingo, mayo 26

Con aquel abrazo

Como el camino que recorremos,
Como los recuerdos de aquel contexto;
Como esa sonrisa que me lleva a lugares con olor a vino,
Como ese abrazo bajo la noche estrellada.
Mira,
“El jaleo de lo inconexo” sigue presente en lo nuestro.
La abstracción y subjetivismo está impregnado en aquel aire que respiramos
Por el cual vivimos; vivimos solo si escribimos.
Aún la incertidumbre no parte,
Al contrario,
Se instala con miras a quedarse un largo tiempo;
(Ese en el cual no jugué con tus hilos dorados)
Más, lo dicho, dicho está
Y la construcción reposa en las palabras
Que alguna vez te dije que habían sido guardadas
Para decírtelas un día cualquiera
En donde la valentía me llegase con un fervor en las venas;
Es decir, un día como este.
A los caminos falta aún mucho por recórreles
Si es que algún día llegan a verse;
Los días se convierten en metáforas
Y las letras bordearan aquel abismo,
Dispuestas a saltar; más, no preguntaran,
No lo harán, te lo aseguro; no lo harán.
Es por ello que tu benévola sonrisa
En cierta medida aplacaran mis dudas y preguntas
Sobre lo que concierne a nuestra historia.
Tu intriga acechara, mientras mis dudas te atraparan.
Y, para serte sincero;
Te comento, en el silencio de nuestra distancia perecedera
Que con aquel abrazo (que me brindo por primera vez el aroma de tu cuerpo)
Yo tengo para un par de anocheceres más;
Si, con aquel abrazo
Puede esperar perfectamente una eternidad más
Para desnudar tu sonrisa, y hacer que saltes al abismo
En la espiral integra que significa la destrucción de tus letras. 

sábado, mayo 18

Tren Azul


Quiero montarte en aquel Tren Azul
Que se llevó consigo los suspiros de una noche fría por la lluvia.
Hace mucho te busco un espacio
En esta compilación titulada Tren de los Momentos;
Pero tu sonrisa,
Envuelta en la melodía del timbre de tu voz,
Aún se pierde
En aquella duda en la cual penden nuestras miradas.
Quiero que te subas en aquel Tren Azul,
Surgido en la necesidad de sentido
A todas esas letras expresadas a tu nombre.
Por ello, tu recuerdo,
Perdido en el camino del frecuente olvido,
Encuentra al fin conexión en aquel sonido del Saxo;
Deberíamos perdernos en esta,
La melodía de Coltraine al recordar tu gusto por Winehouse
Con "Back to Black"(...)
Todo lo dicho, regularmente bajo el recuerdo del roce de los labios.
Aún en vilo, aún en aquella estación;
Aún en la siempre indecisión determinada
De subirte a un simple Tren Azul.

sábado, mayo 11

Aquel lazo


Aquello, lo nuestro, quedo inmerso en el reflejo de tu sonrisa
Y en aquel abrazo de esa tarde noche.
Hay veces que me pregunto
Por qué ya no suelo escribirte;
Y al parecer, todos los recuerdos
Y concepciones realizadas sobre tu silencio,
Me ha de indicar que es por aquella distancia
Que nos atañe hace ya algún tiempo.
No deseo entrar en guerras
De las cuáles no saldré bien librado;
Pero, si bien los días ya transcurren
En el proceso de transformar aquello entendido como realidad,
Y las fuerzas, depositadas
En aquel ínfimo deseo del cambio en general,
Intentar sesgar todo aquello
Que representas para un escriba cualquiera,
Es negarte, y de paso negarme aquella posibilidad
De volar, por lo menos un instante
Con estas: curas para el alma caminante.
Por ello,
Dulce Maga perdida en un rincón de mis recuerdos;
Este recado, no es más que el reivindicar
Aquel lazo que até a la estrechez de tu cintura
En el sueño de un infante
Que te veía con una chaqueta de color gris
Junto a tu sombrilla japonesa, la cual también describí
Cuando te divisé bajo aquella lluvia incesante.
Un recordatorio de ese lazo que se desata de poco a poco, despacio,
Pero que trato de ajustar como lo poco que nos queda.
Y ante todo,
Aquel lazo que representa tu esencia,
Una remitente de tantas letras sin sentido,
De tantas letras caminantes,
De tantas letras irracionales...
Y aún después de los días,
De las semanas y meses que conlleva ya tu partida,
El deseo de escribirte aun me llama,
Y sólo acepto su condición que es muy sencilla: olvidarte.
Después de todo,
Eres Maga,
Y a las Magas, hay que adornarles siempre con Arte.


viernes, mayo 3

El globo estalla


El globo estalla.
Somos participes a la destrucción del planeta
En nombre del avance;
Ese supuesto por el cual han quedado miles en las calles,
Y miles en las tumbas.
El ser humano se convirtió en un animal domesticado
Bajo la burda concepción del dinero.
Se comprende que este ha de escudarnos
Ante los problemas, y de paso brindar paz interna.
Más; dónde queda el sufrimiento de aquellos
Por tan solo unos pocos que se impusieron
Tras acumular y promocionar el maldito indiviso.
Donde queda el llanto de los infantes
Que no encuentran más que arroz y agua para alimentarse.
Donde queda el rencor de los parias
Que al verse subyugados por el sistema
Deciden actuar en forma directa.
Donde queda el continuo olvido
Por el cual atraviesa una sociedad (tan nuestra)
Que desconoce su pasado e ignora de donde vino.
El globo estalla.
Pareciese que sólo somos espectadores
Ante tal melodrama;
Que de melodrama, no tiene una pizca:
Porque es la realidad injusta, sagaz, violenta
Que se presenta a la vista.
Es hora de reflexionar;
Porque sólo unos pocos se dan el lujo de estar cómodos,
Por los miles que aguantan hambre
En condiciones muchas veces deplorables.
Es hora de alzar la voz
Y romper el maldito silencio que nos invade.
Que el grito se vuelva único
Ante aquella transformación
Que está llamada a realizarse.
El mundo estalla;
Pero no necesariamente debemos ser espectadores
Ante aquel grotesco espectáculo.