lunes, noviembre 14

Esa certeza


Contigo logro descubrir una certeza,
Certeza de algo; ese algo que no logro siquiera definir.
Pero hay certeza.
Me preguntas: ¿qué clase de certeza?
No tengo idea de como conformaste aquella certeza;

Y para serte sincero, no lo sé; esta vez no tengo miedo de decirte no lo sé.
Aunque te confieso que me encanta cuando me cedes aquella certeza
Que es plasmada acá: en mis letras,
Y por ahí va nuestro camino, en el medio del alma perdida.
Gise: 

Eres importante en un gran sentido.
En buena medida de mí vida estás tu;
Guiándome, sonriéndome, y lo que más me gusta: peleándome.
Como nos gustaba pelear.
Por esto, por aquello,
Por aquí, por allá.
Porque nos gusta corazón, nos gusta.
Y en general, para intentar ser claro desde este momento,
Esa certeza es como una especie de conciencia.
Me explico.
(No te olvides de la certeza que me salgo un ratico)
Eres como aquella voz que susurra en mi interior,
Cómo el primer sorbo de café al amanecer,
Cómo el bolígrafo que está encima de mi silla,
Cómo la lampara que alumbra mis noches más solitarias.
Eres el resumen de aquellas cosas que me gustan;
Pues, me mantienes alegre ante los problemas de esta difícil existencia.
Tu te has convertido en la salida a ese algo que aún no he descubierto hacía donde va;
Y ello me hace recapacitar bastante sobre nosotros.
No te inquietes,
Que vos eres cielo: un sereno.
Quizá por ahí ande el cuento de la certeza,
De las letras,
Del anime, y que sé yo que cosas más.
Pero esa certeza está,
Ahonda, vaga por los silencios de esta vida;
Deambula, y suele hacer remolinos y tormentas en este laberinto llamado memoria.
Recuerda que no debemos olvidar las consignas primordiales,
Y no me refiero a la lógica ni a la razón pura.
No, eso no:
Pero tampoco a esa locura desbordante.
¿Me entiendes?
Es como el centro, al centro que intento llegar contigo o ya sin ti.
Quizá ahonde la certeza por acá,
Y no sé si ella (la certeza) se pierda en éstas y en las muchas respuestas que busco para definir lo nuestro: Leyenda.
Esto (lo nuestro) es una Leyenda.
Más, hay que perpetuar que las Leyendas no se escriben por meses o por años,
Se escriben para toda la vida;
Quiero que disfrutes al máximo tu vida y que nunca huyas como cobarde.
Y aunque (quizás) supongas que por acá anda la certeza
No me parece que sea el camino más loable para esta. ¿O sí?
No importa; lo trascendental es que hay certeza.
Por eso eres tan importante
Que hago un intento vano al tratar de definirte en mis sueños.
No te olvides de mí,
Ya que ahora me subí al tren.
Y cuando nos encontremos bajo esa noche estrellada, te explico todas las metáforas de este escritor loco y viejo poeta cualquiera.
Por ahora,
Déjame guardar tu certeza en una caja de cristal
Para despedazarla en las rimas escritas y por escribir.
Porque esa certeza a la cual hago alusión, quiero que la guardes vos un rato;
Guárdala en el silencio, en tu silencio, en mi silencio,
Guárdala un rato sólo para vos, que yo he de perderla en la próxima estación.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario