miércoles, abril 4

Creer


Que es este vacío que siento en el pecho,
Una locura desbordante
Que se apodera de mi mente.
La tristeza está presente
Pues, no importa lo que digan
Me siento como el navegante
Que envío la botella al mar
Esperando el rescate.
Ahora, la vida no recae en lo dicho o lo escrito,
Ya que es una trampa a todos mis hechos
Que son lo que cuentan.
Y si la existencia se reduce a esto,
Que poca es la vida
Si siempre hay celosos tras de ti,
Ya que son los que quieres que caigas
Para no levantarte nunca más.
Me desean la muerte,
Como todo buen ciudadano
Y es que todo recae en el peso del olvido.
Si los días son epígrafe del imposible
Yo demuestro a cada paso,
Que las horas no cuentan
Y que los caminos son engañosos.
Falsos profetas se adquieren el titulo de salvadores
Mientras el real se cae a las sombras.
¿Por qué no dejamos vivir en paz?
Y es que estoy tan cansado de luchar
Que las sobras que quedan en el camino
No es suficiente consuelo
Para las buenas personas.
Si me inculcan que somos lo que pensamos
No lo creeré.